La responsabilidad social empresarial, que hoy en día es un tema en auge, ha sido un elemento fundamental del sistema de franquicias desde su aparición –en su forma moderna– en Estados Unidos a mediados del siglo XX. Esto se debe, entre otras razones, a que, dadas sus propias características, las franquicias –aun las grandes marcas internacionales actuales– fueron creadas y desarrolladas en la mayoría de los casos por pequeños y medianos empresarios.
Las franquicias venezolanas no han sido ajenas a esta tendencia. Por el contrario, se han mostrado permanentemente comprometidas con nuestro país, y por esa razón han desarrollado a lo largo de los años importantes programas de responsabilidad social. Asimismo, desde su fundación en 1998, la Cámara Venezolana de Franquicias incorporó la responsabilidad social empresarial como uno de los valores fundamentales del sector en Venezuela, para reafirmar el compromiso del gremio frente a la sociedad. Esta característica está contemplada en la Visión de Profranquicias y en su Código de Ética.
Profranquicias estimula a las empresas del sector a ser socialmente responsables, a través de la difusión e intercambio de información sobre la materia, así como la realización de eventos, talleres y publicaciones. Asimismo, a lo largo de sus once años de existencia, la Cámara ha apoyado a distintas organizaciones y fundaciones sociales, de entre las cuales destacan actualmente Venezuela Sin Límites y Queremos Graduarnos.
En 2008, Profranquicias publicó el libro Tres visiones de la Ética y la Responsabilidad Social en la empresa del siglo XXI, que recoge lo acontecido en un debate organizado por la Cámara en 2006 con la finalidad de ahondar en el estudio del tema a través de un debate entre Emeterio Gómez, Víctor Guedez e Ítalo Pizzolante, tres expertos en la materia con puntos de vista distintos y complementarios.
Gómez, bajo el lema “Responsabilidad moral más que social”, destaca la importancia de los valores morales y espirituales y la necesidad de conocerlos y reforzarlos al máximo para soportar las presiones que la realidad ejerce sobre las personas y las instituciones. Por su parte, Guédez se concentra en la responsabilidad social como “Puente entre la ética y la competitividad” para explicar que la empresa debe diferenciar su necesidad de generar riqueza de su finalidad como creadora de capital social, lo que implica retornar a la sociedad los beneficios recibidos.
Mientras, Pizzolante demuestra con ejemplos prácticos la importancia de definir correctamente las áreas de mayor efectividad en actividades de responsabilidad social desde las visiones interna y externa de la empresa. Bajo la premisa “Competitividad responsable, un mandato social”, ilustra con declaraciones de expertos internacionales cómo la responsabilidad social está directamente ligada a la sostenibilidad de las empresas a mediano y largo plazo.
Actualmente la Cámara impulsa un programa de responsabilidad social con la fundación Queremos Graduarnos, que consiste en el apoyo financiero a través de becas a jóvenes cursantes de educación media de bajos recursos económicos. Asimismo, Profranquicias estudia alternativas para profundizar su apoyo al programa, a través de la posibilidad de que los jóvenes hagan pasantías en las franquicias afiliadas a la organización, hacer carrera en ellas o formarse como emprendedores.
Por otro lado, Profranquicias, en conjunto con la firma especializada Front Consulting, apoyaron a la fundación Dr. Yaso –que se dedica al entretenimiento de niños en hospitales– en la transformación de su concepto en franquicia, con lo cual se creo la primera “franquicia social” en Venezuela. Ahora la Cámara y Front Consulting quieren repetir la experiencia con Queremos Graduarnos, en este caso con la ciudad de Barquisimeto como territorio piloto, con el apoyo adicional de la franquicia larense Pollo Sabroso, lo cual se estará materializando para el segundo semestre de 2009.
Dentro de los planes a corto y mediano plazo, la Cámara está evaluando la posibilidad de desarrollar un programa que permita introducir negocios de franquicias en los barrios, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes de las zonas populares. Asimismo, las autoridades de Profranquicias siguen trabajando en el estudio de la responsabilidad social empresarial, desde el punto de vista de sus programas propios y los de sus empresas afiliadas y su impacto sobre la comunidad, con la finalidad de ampliar y profundizar el alcance de los proyectos sociales del sector y, por ende, contribuir a mejorar la calidad de vida de los venezolanos. |